La historia del GEV empezó a fraguarse en el año 1979, que es cuando José Miguel Herreros Vela, natural de Villacarrillo (Jaén), afincado por cuestiones laborales y familiares en Ronda (Málaga) y por entonces presidente del Grupo Espeleológico Alpino Rondeño (G.E.A.R.), decide junto a su hermano Alfonso Carlos Herreros y unos amigos de éste, el crear una sección o grupo de espeleología en Villacarrillo, ya que debido a la cercanía del Parque Natural de Cazorla, Segura y Las Villas y el cariño que siente por su ciudad, hacen que su afición por la Espeleología le lleven hasta intentar la creación de un nuevo grupo.
Es así como este primer grupo de amigos de Alfonso Carlos, que por una casualidad del destino tambien son amigos de Antonio y Francisco Pérez Ruiz, se ponen en contacto con estos, puesto que saben de su pasión por el campo y la aventura, para hacerles saber que están haciendo sus primeros descensos de rappel desde uno de los puentes de la vía del tren que existen en la localidad, ya que ello nos serviría mas tarde en la exploración de cuevas y simas, que es en difinitiva el objetivo de lo que nos cuenta este señor y nuevo amigo que viene de Ronda.
Dado el visto bueno y tras varias reuniones de presentación y planificación de lo que debe ser el grupo de espeleología a crear, según siempre desde el punto de vista de José Miguel, empezamos a hacer rappel y en la primavera de 1979, visitamos de la mano de los hermanos Sánchez, nuestra primera cueva, en la que nos deleitamos con sus magníficas formaciones y a la cual denominariamos "Cueva de Jesús" en honor a estos guías.
Así fué como nos vimos involucrados en el maravilloso mundo subterráneo y a todo lo que confiere a la espeleología, y desde ese momento en el que visitamos nuestra primera cueva, fué tal el embrujo de la mismo que todavía hoy el hechizo se mantiene.